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martes, 12 de octubre de 2010

De escuchar conversaciones ajenas.

"
- Oye, ¿ya levantaron la barda del lado de atrás? pero...¡si te mandé el dinero hace tres semanas para que compraran los bloques! No...no, el nopal que no lo tiren. ¿Cómo van a tirarlo con lo que yo lo quiero?
Estoy en el bus si.
Es que el celular tiene ruido raro. ¿Me escuchas?
Mi reina, ¿me escuchas? Estoy mejor sí. No te preocupes, ya estoy comiendo bien.
Los pantalones ya me quedan mejor, fijate que el otro día doña María me los tuvo que agrandar un poquito, así que estoy engordando.
Escuchame gorda, ¿ese cabrón del Chuy fué a conectar la tubería o sigues sin agua? ¡Pinche güey! ¡Pero si le mandé 50 dólares por correo! Seguro se los gastó en la pelea de gallos. Dime ¿y cómo está el José? No me lo vayas a dejar con nadie ¿eh? para algo yo te mando el dinero todas las quincenas. Nada de que se lo dejaste a tu madre pa que lo eduque ¿eh?
¿Estás comiendo bien? No te me vayas a enfermar mi reina. Pa algo yo estoy chambeando duro acá en el norte ¿eh? tú no te preocupes más que en criar bien a mis chamacos que yo les mando el dinero pa vivir.
¿Que si los extraño?
¡Los extraño mucho! Me haces falta, tú y los escuincles. Pero no quiero que se vengan pa acá, no quiero que tengan que cruzar ¿me entiendes? Mejor estoy solo acá y ustedes están más tranquilos allá con la familia.
Te quiero mucho mi reina. Si, si, pronto vamos a estar juntos. Espero poder ir pa la fiestas. El Chamo dice que después pagamos el mismo coyote que es seguro...el que nos trajo, si. Ese cabrón es bueno en lo que hace. María, tengo que colgar porque se me termina la tarjeta. Escuchame, dile a Don Jaime que te levante el murito ¿oíste? que si necesita más material te diga. Yo te llamo de nuevo el domingo y si necesitas dinero me dices y lo pongo el lunes en el correo. Voy a cobrar un trabajito extra que hize con el cuñao de la Paquita. Sí, cortándole el pasto del jardín. Bueno María, te quiero mucho mi reina, ¿oíste? me abrazas mucho al Jocesito le dices que lo quiero, que es mi consentido. Y me lo cuidas, ¿oíste? Sí, los extraño. El domingo vuelvo hablar, me saludas a mi amá cuando la veas, dile que la quiero mucho...¿bueno?..¡¿bueno?!

¡Pinche tarjeta! ¡No dura nada...!"

viernes, 30 de abril de 2010

Soñar no cuesta nada.

 Teniendo en cuenta que en Los Ángeles depender del transporte público es un atentado contra sí mismo siendo una de las tantas con inclinaciones suicida cuento solo con una herramienta para  no autoeliminarme de raíz: la imaginación.

Durante las dos horas de ida y las dos  de vuelta que me consumen de las 24 horas diarias  parte de mi salud mental (y física) en ese recorrido que se llama "ir al trabajo"  ayer decidí filtrar los pensamientos y quedarme con éste:

"¿Qué haría si ganara un billete de lotería con 20 millones de premio?"

Primero me dije: "negociaría con mi mejor amiga para que cobrara el premio".  Ciertos habitantes del terriotorio "americano" tenemos el derecho de comprar un billete de loteria más no a cobrarlo. La negociación sería: ¨"vos  cobrás y te quedas con 5 millones después de pagar los impuestos el resto es mío". Habría que ver si mi amiga es tan amiga que no me reclama 10 en lugar de 5.

En algunas situaciones la "amistad" se esfuma y el "imperio" es tierra fértil para que un amigo se convierta en enemigo tras el atractivo billete verde.

viernes, 19 de marzo de 2010

Uruguay y Perú, ¡la misma cosa!

(Teléfono sonando, Theo durmiendo en mi almohada, yo en el quinto sueño estiro el brazo derecho y entre sueños respondo)

Yo- Hello...
N.- Nenaaaaa ¿que hacés a esta hora de un sábado durmiendo? ¡Te me levantás ya mismo que hay un día espectacular!- poniendo énfasis en "espectacular".
Yo- Esteeeee...es sábado...¿que mierda querés que haga a las ocho y cuarto de la mañana?
N.- ¡Que te levantes y difrutes el día!
Yo- Pareces toda una vieja que se levantó a las seis de la mañana, barrió la vereda y regó las plantas y luego le rompe los huevos a los hijos que se acostaron a las cuatro de la mañana pasados de grapa. O sea nena...¡pareces mi madre!
N.- Y eso no es nada, ya quemé las hojas en el patio y tengo el desayuno casi listo. Oíme, levantate y veníte al Valle que viene el primo Daniel y los chicos a desayunar.
Yo- ¿Y a qué hora van los chicos?
N.- No importa, vos veníte que el desayuno es todo el día.
Yo- Oki doki. Ya voy para allá...

Depués de tres horas llego a destino y desde un teléfono público llamo al N para avisar que llegué a la estación de metro...pienso en sacar mi termo y mate y ponerme a tomar unos mates pero se que eso atraerá la mirada de todo el mundo. Aquí confunde la bombilla del mate con la pipa para fumar opio. Decido mirar un puestito de artesanías varias...

domingo, 31 de enero de 2010

Historias desde el ómnibus. (una de tantas)


Ciertos colores, son peligrosos de usar.

Lugar: bajando del ómnibus 79 en El Sereno, CA.
Hora: 7.30 pm
Clima: caían pingüinos de punta y agua.
Personajes: muchacha chicana entre 21 y 23 años.
yo, una charrúa perdida en el este de L.A.

Salté el río de agua que corría contra el cordón de la vereda para no mojar más mis zapatillas All Star que ya estaban empadas. Delante de mí, una joven que se pasó los 30 minutos del viaje desde Unión Station hasta la Huntington Dr. conversando con una chinita sobre las bondades de Jack in the Box por sobre Mac Donald, se da vuelta y en inglés me dice:

- ¿Dónde compró su bufanda?

La miro un poco desubicada debido a qué por razones climática y a no llevar ninguna de las dos paraguas no veo la urgencia de entablar una conversación tan "necesaria" en medio de la calle.

- Humm...no recuerdo. Fue hace cuatro años atrás.
- ¡Seguro la compró en West Hollywood! Yo adoro los colores rainbow. My boyfriend los odia. Dice que si los usara lo confundirían con un "joto" y que si yo los usara dirían que soy una "dyke".
- Pues, no la compré en West Hollywood, de eso estoy segura. Creo que fue en Citadel sobre el Free Way 5, en Commerce.

Corro bajo el único techo visible para esperar mi tercer ómnibus rumbo a casa. La chica me sigue. Por la conversación que sostuviera con la chinita anteriormente mencionada, desduzco que no ha de tomar ningún otro ómnibus. Jack in the box se lucía frente a nosotras y ella entraría en 15 minutos a su puesto de cajera donde le pagarían 7 dólares con 50 centavos la hora.

- Yo no soy lesbiana, pero adoro todo lo rainbow. Mire... -y abre la boca y saca la lengua estilo Mick Jagger para mostrarme un piercing de color violeta- ¿Ve?, mire...¿ve el color? es violeta.

La verdad que no vi mucho porque me espantaba recibir alguna señal viral de un aliento que no era el mío.

- Ah sí. Bonito - yo que detesto más que los tatuajes los piercing en cualquier parte del rostro. Y miro para el otro lado a ver si se vislumbra mi salvación o sea mi
omnibus número tres. El de la compañía DASH.

- Es el color de las lesbianas. Me encanta, pero yo no soy lesbiana ¿eh? ¡Ni lo piense! me gustan demaciados los hombres.

- Y...-le digo mirándola por arriva de los lentes- ¡no todas las mujeres somos perfectas!