Con dinero se puede comprar un boleto a Moscú, un anillo de diamantes, una hija más, una camioneta familiar, una casa nueva, un matrimonio y también el amor.
El fuego todo lo convierte en otra cosa. Sea en humo, sea en cenizas, sea en dolor. Los colores se confunden: el rojo va a apagando al verde hasta convertirlo en gris. Los árboles crujen, los animales huyen, las grandes casas se van volviendo chiquitas hasta ser parte del polvo.
Hace calor en mi jardín, el cielo está gris, el aire me pesa...se hace tan dificil respirar.
¿qué puedo escribir si estoy borracha? escribir cien veces tu nombre por ejemplo... o decirte fucking mil veces más... o seguir tomando wisky porque la cerveza se terminó en realidad, elijo serguir entre botellas y sin poemas de amor
Desde las servilletas de un café alguna vez escribí versos Y desde los cuadernos de clase, cartas. Pero los poemas de amor...esos... los dibujaron mis dedos sobre tu espalda.
A veces debería de escribir menos. O escribir las cosas que la gente necesita leer y no las que yo creo debo decir. Pero estoy lejos de ser Dios así que disculpen mis imperfecciones.
Ella nació en Sudáfrica. Lleva sangre inglesa y rusa. Tiene rayos de sol en su pelo y piel blanca. Su inglés es británico y su español agringado. Ella es linda.
No se llama Raquel pero podría llamarse.
Y podría ser algo más que un café en sábado por la tarde. O no. Igualmente sea lo que sea, me gusta lo que es.