La sopa con fideos tiene algo especial. Un olor a padre regresando del trabajo con su ropa blanca y las manos aun enharinadas. Una sonrisa tranquila cuando de niña lo alcanzaba en la esquina de casa y como un ritual tomaba su bolsa de arpillera cargada de pan y pasta.
Un perfume a mamá cocinando en día lunes con su delantal rojo y su estación favorita en la radio a lámparas. Una sonrisa llena de ternura en su cara, cuando subida en mi banquito verde intentaba aprender a cocinar junto a ella.
Y al final debo decir, también tiene de tu aroma.
Tus manos cortando cilantro, el aceite humeando los cabellos de ángel mientras sonriendo atenta escuchabas todo lo que me recordaba una simple sopa con fideos.
La Teta y la luna. (Cataluña)
Hace 16 años

