lunes, 23 de febrero de 2009

la vida es como un trago

A la vida hay que exprimirla, sacarle todo el jugo y beberselo.
A veces de a sorbo de a gotas y otras de un solo trago como si fuese un shat de tequila.

De otro modo no vale la pena vivir.

sábado, 21 de febrero de 2009

deja vu

En el punto exacto donde mi mano hizo exalar tu gemido más fuerte me llamaste por mi nombre.
Y en ese momento fue cuando te ví:

Estoy sola-dijiste.

No tanto como yo- te dije.

La verdad fue que, aunque creímos por un instante que estabamos juntas las dos seguiamos con nuestra soledades a cuesta.

Y eso no se borra.

viernes, 20 de febrero de 2009

la amiga de mi amiga

Estoy de vuelta en casa.
No es que me haya ido de vacaciones a Las Vegas solo me fuí a un bar en el este de L.A. Y a veces sucede eso de que uno sale al bar y no regresa a casa porque termina en "otra casa". Y al otro día del bar, se va a directo al trabajo y uno llega a "su casa" 24hs después de lo que pensaba llegar.

La cosa está así, uno sale directo de su casa al trabajo. Del trabajo sabe que se irá a un bar. Pero en el bar suceden cosas como por ejemplo un trago que trae otro trago o una amiga que trae a otra amiga. Entonces uno mientras toma el trago uno invita al trago dos de la amiga de su amiga (porque te gusto la amiga de tu amiga) y la charla se pone coqueta y entre medio de la coquetería salen fotos y otras amigas de otros amigos que a su vez te presentan a otros y a otras.

Del trago dos sale la invitación al trago tres. Y la música ya está sonando y la charla pasa de coqueta a caliente y eso amerita el trago cuatro, cinco y seis. A esa altura la música terminó, la cantante se bajó del escenario y los musicos guardan sus intrumentos. Vienen más fotos, risas y poses.

La gente comienza a irse.
Entonces la despedida con la amiga de tu amiga se alarga.

- ¿Y tu auto?

- No manejo. Mi amiga (su amiga) me da raide.

- ¿Hacia donde vas?

- Al este y ¿vos?

- Al oeste.

- Justo mi trabajo es para ese lado.

- Y mañana ¿trabajas?

- Si.

Y por un asunto de solidaridad y geografía la amiga de tu amiga te invita a dormir en su casa y en su cama.
Lo detalles de la noche se los imaginan solos...

jueves, 19 de febrero de 2009

y para llegar tarde digo...

Casi las dies de la mañana y aún tengo sueño. Una vez más llegaré tarde al trabajo. Theo juega con un gato negro de madera pequeño que me han traido desde Guadalajara. El sol invade la casa y el olor a Café Guatemalteco también.

Me han llegado dos cartas una del banco y otra de una organización LGBT. Ninguna de las dos serán abierta. Quedarán en la pila de cartas sin abrir. Ni me interesa saber cual es mi balance en mi cuenta de cheques ni me importa asistir a ningun evento de la comunidad LGBT. Dos cosas que hasta hace poco tiempo me quitaban el sueño: el dinero y la comunidad.

Mi compañero de trabajo se pregunta como es posible mi sobrevivencia económica. La fórmula está en que no nací en US. Por lo tanto sé de crisis jodidas, de economía doméstica y de vivir sin tarjetas de crédito. Aunque podría ser un inmigrante de esos que presume sus motos para el agua, su auto convertible, y sus ropa de marca por skype cuando se conecta a hablar con sus familiares y vive en un cuarto con seis paisanos y se alimenta de las latas del 99 store.

De última uno elige lo que quiere vivir.

Mi vecina pregunta por qué razón me divorcié del activismo comunitario. En realidad no encontré la diferencia de trabajar para un partido político tradicional o de izquierda y una organización non profit lgbt. Digamos la misma mierda pero con diferente collar. Claro que para reconocerlo uno tiene que estar muy metido y ser muy crítico no solo de los demás sino de uno mismo.

Para algunas (os) soy una simple traidora, mentirosa, homofóbica, capitalista, vendida con falta de compromiso y algunos adjetivos calificativos más. Para otros soy digna de admiración, mujer sin pelos en la lengua, que no escatima a la hora de crecer, y algunas adoratrices piensan que soy como la lesbipachamama que merece su propio santuario.

Bien, ¡que manera de desilucionar a la gente!

Cuando me enamoré en mi adolescencia de "Las flores del mal" profetisé en alguna manera mi futuro: una fuerte atracción hacia la belleza que los demás ven como mierda.
Eso simple, "Las flores del mal".
Enamorarme de putas, ser amiga de drogadictos, amar el sistema en que vivo sin caer en sus redes, deslumbrarme por la belleza ilusoria de un Hollywood en decadencia, escupir a los activistas de doble discurso, tener sexo con mujeres casadas, olvidar el himno del país en que nací, colgar la bandera del enemigo, blafemar contra el catolicismo, el papa y el presidente negro, importarme un carajo que existan mujeres presidentes y encima lesbianas, medir con la misma regla a un cura que a un asesino en serie, vivir con 10 dólares una semana, tomar vino de lujo y vino de caja, pisar una alfombra roja y pasearme por callejones oscuros donde las pandillas hacen juego con los gatos negros que escapan de los botes de basura, escuchar Hooverphonic y también los nacos de zacatecas, escribir sobre Paulina Rubio y entrevistar a Café Tacuba, hacer de Facebook mi comunión y de la Biblia un periódico barrial...y más y más y más


Está todo dicho de mi en la red. Mentiras y verdades.

Pero saben? tengo una sola vida. No es que sea ezquisofrénica ni sea lesbiana de closet. Quien escribe aquí es la misma persona que dentro de un ratito estará corrijiendo matemáticas en un salón de clases y a la cual le llamarán Ms. Y en los ratos libres mirará el trasero de alguna linda mamá que suele ir a buscar a sus niñas a la escuela, también verá a su ex mujer ir a recojer a sus hijas a la escuela y espantará fantasmas personales cambiando la mirada de lugar,

y a la noche se cambiará de ropa y estará cantando "ya me voy..." en el concierto de Ceci Bastida con un wisky en la mano y también mirará el trasero de todas las mujeres lindas que se cruzén por sus ojos y confirmará que el dinero va y viene y que el activismo empieza por vivir con sinceridad lo que uno quiere vivir sin hecharle la culpa a los otros ni querer arreglarle el mundo a nadie con nuestra supuesta única verdad política-religiosa.


Y ahora sí,

AMEN.

miércoles, 18 de febrero de 2009

respuesta

Cuando a las 9 y media de la noche del día martes vibró mi celular, no pensé que era ella.
Y lo era.
El silencio se rompió y nos dijimos todo. O casi todo. Pero todo lo dicho fue desde la verdad de cada una. Así que puedo decir: fue bueno.

Al terminar la conversación no sé si fue liberada de mis pecados pero sentí paz.
Y de ella nunca sabré bien lo que sintió.

Fue bueno, impresionantemente bueno pedir perdón y decir gracias.
Creo que también fue bueno escucharlo desde el otro lado.
De aquí en más no sé nada.

Quizá los días dibujen nuevas charlas. O quizá silencios.Igualmente, sea lo que sea, sus ojos y sus uñas rojas (al igual como se las pintaba su abuela) seguirán en mi corazón.

lunes, 16 de febrero de 2009

game is over

Se desbarrancó el orgullo, la rabia dio paso a la melancolía y decidí cruzar la línea conmigo misma. Pasé hasta tu lado. Me puse en tus zapatos. Y así fue que levanté la bandera blanca y pedí perdón.

Estaba advertida: el silencio era una posible respuesta.
Inmensamente agradecida me despido de vos.

domingo, 15 de febrero de 2009

carta de amor I

"Aunque me haga daño
aunque sea extraño
aunque cuando no te tengo todo empieza a temblar"

"aunque me confundes...aunque me transforme..no sé cual es la medida hasta que todo termina"

Sí, no lo voy a negar: estoy enganchada a ti. Y ya no lo puedo ocultar.
Lo reconozco, ya no puedo disimular.
A ti que no te llamas ni heroína, ni marihuna, ni cocaína (señoritas a las que Bunbury le escribió la canción). A ti que me haz hecho flaquear en mi firme propósito de no sucumbir a tus encantos. Enganchada a un par de miradas, algunas sonrisas, varias caricias y a hasta de tus mentiras. Enganchada al desborde de mi en un segundo: manos sudorosas, estómago estrujado, nudo en la garganta y falta de palabras.

He dado un paso atrás o uno hacia adelante. No lo sé. Pero calmado el enojo te he pedido perdón en un corto mensaje. Lo confieso, sé que estoy enganchada a ti porque el miedo me invade hoy a la mañana al pensar que quizá por casualidad sea probable que ésta noche nos encontremos circunstancialmente en el mismo lugar donde nos conocimos. Y no me mires, y no te mire. Después de habernos mirado tanto, o no sé si tanto o tan intenso. Pero después de habernos mirado. De haber visto tu cuerpo desnudo y desnuda tu alma. Después de haberme confesado algunos de tus secretos.

Y así como la hierba te jugó una mala pasada, el ego me lo jugó a mi.
He desistido de mi falso orgullo ¿y tú? ¿desistirás de tu silencio?
que lo sepas...necesito un poco más...