viernes, 27 de febrero de 2009

off

Hoy cuando llegué del trabajo abrí la refrigeradora y me dí cuenta que tenía seis cervezas importadas de Chihuahua y 24 latas de cerveza nacional; un tomate, un poco de queso para quesadilla, seis tortillas de maiz, un bote de café cubano, y un paquete de tofu.

Sobre la refrigeradora, cuatro botellas de Cabernet Suavignon y una de Jonhy etiqueta negra.

Entonces me di cuenta que ultimamente no compro comestibles, por lo tanto aquella antigua vida de cocinar sano y cuidar mi alimentación ha sido sustituído por el vicio que me va quedando y me acompañará hasta el fin de mis días.

En realidad no sé bien cuanto tiempo llevo con ésta nueva vida doméstica. A veces me recuerdo que alguna vez decidí cuidar mi salud y me tomo algunas de mis vitaminas. Al poco tiempo lo vuelvo a olvidar y el frasquito de plástico blanco no se abre por días.

He vuelto a estar de pésimo humor. Ese mood que me hace no atender el teléfono, no responder correos electrónicos, no ver gente, no querer hablar a menos que sea impresindible, no salir. Esa necesidad de estar conectada todo el día con los auriculares escuchando trip hop. Autoasesinando algo dentro.
Antes tenía otras maneras de soportarme. Ahora tengo éstas más sofisticadas.
Internet para bajar música.
Buen Ipod para escuchar mi trip hop.
Buena provisión de Cervezas, vino, wisky.
Un apartamento donde vivir sola.
Y un teléfono por si necesito llamar al 911.

jueves, 26 de febrero de 2009

i am a creep

Ayer cruzé la ciudad de Oeste a Este. Dormí en casa ajena y no fué de una amante ni de una futura conquista sino de un amigo. Un amigo de esos que nada tiene que ver conmigo y que todo lo hace medianamente bien. Un chico con éxito, buena energía, emprendedor, optimista y centrado.

Un amigo que odia las computadoras, la vida cibernética y trabaja desde las seis de la mañana hasta las doce de la noche. Alguien tipicamente normal, que llegó a éste país tras el sueño americano y no tiene perro ni hijos pero tiene gato, casa, auto, negocio, y algun que otro amante.

Mi amigo me ha propuesto que me mude con él para mejorar mi situación económica y para él tener compañía. Y yo pienso ¿para qué quiere compañía si sale de su casa a las cinco de la mañana y regresa a la medianoche? también pienso ¿para qué quiere casa si en realidad vive en sus negocios? pero bueh, como dicen aquí "it´s not my bussines"

En realidad yo fuí a su casa para desintoxicarme un poco...es decir no sentarme en la computadora, no tomar alcohol, no bajar música, no mirar videos de you tube, no estar enchufada con el Ipod, dormir sin el gato, respirar otro aire, mirar otras casas, caminar por otras calles, etc etc.

Hoy a las siete de la mañana me despertó el sol y me senté en su jardín de invierno, un jardín que él jamás disfruta que solo el jardinero viene a atenderlo. Me senté con un libro de esos que hacen llorar, y que yo detesto tipo "Cuentos para leer sin rimmel" pero éste era de Susana Tamaro algo así como "A dónde el corazón te lleve" o parecido...porque en realidad no pasé de la tercer página y menos memorize el título. Así que lo volví a poner en el lugar que estaba, sobre la mesita de noche de mi amigo.

La verdad? extrañé pasar por mi Facebook, agregar más amigos, pasarle mis últimas fotos en un cocnierto a mis cuates, agendar mi próximo bar a visitar, leer un par de blogs, escribir algún post, hacer request en my space. Y más que desintoxicarme me puse de mal humor.

Extañé a mi gato maullarme en la oreja, y su peso sobre mis pies durante toda la noche. Extrañé mi almohada, mis sábanas de franela y mi copa de vino.

Ahora de nuevo estoy en casa. Haciendo lo que hago todas las noches. Y escuchando Radiohead..."Creep". La cual no he podido dejar de escuchar durante horas. Porque me siento así, una canalla. Alquien que quisiera ser especial porque ELLA es especial. Alguien que quisiera tener un cuerpo perfecto, un alma perfecta para poder conquistar a ese ANGEL que conocí como se conoce a una "puta".

Pero no soy especial. No tengo el cuerpo perfecto y menos el alma.
He perdido mi talento para enamorar.
He perdido mi ángel y estoy enamorada de una imagen.
Es decir estoy perfectamente jodida.

martes, 24 de febrero de 2009

tengo

el sueño de recorrer tus senos sin sostén bajo una blusa cualquiera
amarrar tus muñecas a los barrotes de mi cama mientras recitas alguna línea de tu última obra...
escribir poemas sobre la desnudez de tu espalda
que te dejes amar
que me devuelvas las letras
esas que en aquella mañana sentí escapaban por los poros de mi piel

tengo la absurda fantasía de que me quieras y de quererte

lunes, 23 de febrero de 2009

la vida es como un trago

A la vida hay que exprimirla, sacarle todo el jugo y beberselo.
A veces de a sorbo de a gotas y otras de un solo trago como si fuese un shat de tequila.

De otro modo no vale la pena vivir.

sábado, 21 de febrero de 2009

deja vu

En el punto exacto donde mi mano hizo exalar tu gemido más fuerte me llamaste por mi nombre.
Y en ese momento fue cuando te ví:

Estoy sola-dijiste.

No tanto como yo- te dije.

La verdad fue que, aunque creímos por un instante que estabamos juntas las dos seguiamos con nuestra soledades a cuesta.

Y eso no se borra.

viernes, 20 de febrero de 2009

la amiga de mi amiga

Estoy de vuelta en casa.
No es que me haya ido de vacaciones a Las Vegas solo me fuí a un bar en el este de L.A. Y a veces sucede eso de que uno sale al bar y no regresa a casa porque termina en "otra casa". Y al otro día del bar, se va a directo al trabajo y uno llega a "su casa" 24hs después de lo que pensaba llegar.

La cosa está así, uno sale directo de su casa al trabajo. Del trabajo sabe que se irá a un bar. Pero en el bar suceden cosas como por ejemplo un trago que trae otro trago o una amiga que trae a otra amiga. Entonces uno mientras toma el trago uno invita al trago dos de la amiga de su amiga (porque te gusto la amiga de tu amiga) y la charla se pone coqueta y entre medio de la coquetería salen fotos y otras amigas de otros amigos que a su vez te presentan a otros y a otras.

Del trago dos sale la invitación al trago tres. Y la música ya está sonando y la charla pasa de coqueta a caliente y eso amerita el trago cuatro, cinco y seis. A esa altura la música terminó, la cantante se bajó del escenario y los musicos guardan sus intrumentos. Vienen más fotos, risas y poses.

La gente comienza a irse.
Entonces la despedida con la amiga de tu amiga se alarga.

- ¿Y tu auto?

- No manejo. Mi amiga (su amiga) me da raide.

- ¿Hacia donde vas?

- Al este y ¿vos?

- Al oeste.

- Justo mi trabajo es para ese lado.

- Y mañana ¿trabajas?

- Si.

Y por un asunto de solidaridad y geografía la amiga de tu amiga te invita a dormir en su casa y en su cama.
Lo detalles de la noche se los imaginan solos...

jueves, 19 de febrero de 2009

y para llegar tarde digo...

Casi las dies de la mañana y aún tengo sueño. Una vez más llegaré tarde al trabajo. Theo juega con un gato negro de madera pequeño que me han traido desde Guadalajara. El sol invade la casa y el olor a Café Guatemalteco también.

Me han llegado dos cartas una del banco y otra de una organización LGBT. Ninguna de las dos serán abierta. Quedarán en la pila de cartas sin abrir. Ni me interesa saber cual es mi balance en mi cuenta de cheques ni me importa asistir a ningun evento de la comunidad LGBT. Dos cosas que hasta hace poco tiempo me quitaban el sueño: el dinero y la comunidad.

Mi compañero de trabajo se pregunta como es posible mi sobrevivencia económica. La fórmula está en que no nací en US. Por lo tanto sé de crisis jodidas, de economía doméstica y de vivir sin tarjetas de crédito. Aunque podría ser un inmigrante de esos que presume sus motos para el agua, su auto convertible, y sus ropa de marca por skype cuando se conecta a hablar con sus familiares y vive en un cuarto con seis paisanos y se alimenta de las latas del 99 store.

De última uno elige lo que quiere vivir.

Mi vecina pregunta por qué razón me divorcié del activismo comunitario. En realidad no encontré la diferencia de trabajar para un partido político tradicional o de izquierda y una organización non profit lgbt. Digamos la misma mierda pero con diferente collar. Claro que para reconocerlo uno tiene que estar muy metido y ser muy crítico no solo de los demás sino de uno mismo.

Para algunas (os) soy una simple traidora, mentirosa, homofóbica, capitalista, vendida con falta de compromiso y algunos adjetivos calificativos más. Para otros soy digna de admiración, mujer sin pelos en la lengua, que no escatima a la hora de crecer, y algunas adoratrices piensan que soy como la lesbipachamama que merece su propio santuario.

Bien, ¡que manera de desilucionar a la gente!

Cuando me enamoré en mi adolescencia de "Las flores del mal" profetisé en alguna manera mi futuro: una fuerte atracción hacia la belleza que los demás ven como mierda.
Eso simple, "Las flores del mal".
Enamorarme de putas, ser amiga de drogadictos, amar el sistema en que vivo sin caer en sus redes, deslumbrarme por la belleza ilusoria de un Hollywood en decadencia, escupir a los activistas de doble discurso, tener sexo con mujeres casadas, olvidar el himno del país en que nací, colgar la bandera del enemigo, blafemar contra el catolicismo, el papa y el presidente negro, importarme un carajo que existan mujeres presidentes y encima lesbianas, medir con la misma regla a un cura que a un asesino en serie, vivir con 10 dólares una semana, tomar vino de lujo y vino de caja, pisar una alfombra roja y pasearme por callejones oscuros donde las pandillas hacen juego con los gatos negros que escapan de los botes de basura, escuchar Hooverphonic y también los nacos de zacatecas, escribir sobre Paulina Rubio y entrevistar a Café Tacuba, hacer de Facebook mi comunión y de la Biblia un periódico barrial...y más y más y más


Está todo dicho de mi en la red. Mentiras y verdades.

Pero saben? tengo una sola vida. No es que sea ezquisofrénica ni sea lesbiana de closet. Quien escribe aquí es la misma persona que dentro de un ratito estará corrijiendo matemáticas en un salón de clases y a la cual le llamarán Ms. Y en los ratos libres mirará el trasero de alguna linda mamá que suele ir a buscar a sus niñas a la escuela, también verá a su ex mujer ir a recojer a sus hijas a la escuela y espantará fantasmas personales cambiando la mirada de lugar,

y a la noche se cambiará de ropa y estará cantando "ya me voy..." en el concierto de Ceci Bastida con un wisky en la mano y también mirará el trasero de todas las mujeres lindas que se cruzén por sus ojos y confirmará que el dinero va y viene y que el activismo empieza por vivir con sinceridad lo que uno quiere vivir sin hecharle la culpa a los otros ni querer arreglarle el mundo a nadie con nuestra supuesta única verdad política-religiosa.


Y ahora sí,

AMEN.