viernes, 16 de abril de 2010

reflexión de una simple bloguera

He perdido el anonimato. Ahora tengo rostro, nombre, facebook, twitter,  y hasta un número telefónico publicado en la red. 

Hasta el momento en que decidí presentar mis credenciales sólo era un "nick-name" desnudando íntimidades en un blog. Entonces ser anónima daba cierta libertad. Podía sentarme frente al teclado y diseminar por el ciber espacio cualquier historia mía o de los otros con decenas de faltas de ortografía. Contar detalladamente una simple idea o frustrado deseo. Inventar el juego de la vida que deseaba vivir o armar el rompecabeza de lo ya vivido.

De ese modo los desconocidos conocían de mí más que la persona que dormía en un cuarto contiguo al mío. Fuí respetada, acompañada, criticada, y querida. La soledad del emigrante que daría lo que no tiene por trasmutar aunque más no fuera en un sueño, se vió compartida. Dejó de ser un peso, una agonía. Mi gran historia de amor-desamor se convirtió en una novela, y escribir fue mi terapia.

A miles de millas de distancia, la red acortó el silencio de lo mío. Mi tierra, mi gente, mi cultura. Mis ríos, mis campos, mis playas. Acercó lo viejo a lo nuevo. Así llegaron ciber-amigos, ciber-colegas, ciber-compañeros de una misma ruta. Blogueros del alma.

Mucha agua ha pasado bajo el puente. Muchas idas y venidas. Mucha historia. Mucha gente.

Lo cierto es que soy una persona solitaria -a pesar de ese mar de fotografías que han dejado una imagen de fiestera pata de perro callejera la mar de divertida- cuyo mejor amigo es un gato, con un carácter peculiar, que ha sido amada hasta más no poder y que ha preferido la soledad antes que el matrimonio, hijos adoptados, perro, casa, documento, west side, viajes a Europa, anillo de compromiso, cuenta bancaria, auto del año, camioneta familiar y canciones de Luis Miguel.

En verdad este no es un post  aniversario ni  despedida. En verdad  me he sentado aquí para compartir esta sensación de haber perdido un poco más de la escasa libertad que me quedaba.
Ya no puedo escribir poemas de amor a quien amo y no me ama.
Ya no puedo contar las más descabellada de mis historia .
Ni decir por ejemplo, que ayer me desperté cuatro veces en medio de la madrugada con la angustia anudando mi garganta. Con el deseo de irme sin saber bien a donde. Quizá al anonimato de la red. Ahí donde mostrarte quien soy sin que me veas el rostro.

7 comentarios:

Bélica dijo...

Sabes en parte creo que es lo mejor, salir del nick, despertarse con el nombre propio.

A menudo me cuestiono, si vale la pena seguir siendo belicucha/belica y no darle paso a la persona que realmente soy.

Aunque eso de mostrarse nos priva de ciertas libertades que nos ofrece el anonimato...

Aquì en este rinconcito siempre serás Charruita porque asì te conocimos y quienes te venimos leyendo desde hace rato, también conocemos el nombre de la persona que esta detrás del nick, de sus gustos, tristezas y realidades.

Espero también algún día dar ese paso, mostrar el nombre y apellido detràs del nick.

vico dijo...

Bélica, en ese recuento de los años de bloguer y en el pasar del anonimato al nombre propio como todo hay aciertos y deshaciertos.

Me da gusto leer tu pensamiento, me ayuda en mi balance. Aprecio tanto el reconocimiento de gente como vos que me ha seguido desde el año 2004 cuando ser bloguero aún no se sabía bien ni qué carajo era.

Gracias por seguir mis pasos en la red. Gracias por tu apoyo desde Ecuador, ese rinconcito del mundo al que aún no he ido pero se me hace tan conocido gracia a tus letras.

El día que des tu paso que sea a conciencia y sabiendas que luego no hay marcha atrás.

Un abrazo desde L.A.

fabi dijo...

siempre un camino implica un sacrificio y dejar cosas de lado, ese es el precio.
Busquemos las cosas buenas. Abrazo sis

vico dijo...

Faby, gracias! un abrazo.

Ale dijo...

Pues que te puedo decir?...te conocí como Charruita y luego tuve la suerte de conocer un poco más...creo que cada cosa refleja el momento en el que estás...hoy tus proyectos te generan quizá estas cosas: el tener un rostro, un número en la red, etc etc...y eso es lo bueno del paso de tiempo...bienvenido sea éste: MUCHA SUERTE...llegarñas lejos no lo dudes.

Un abrazo uruguayo!

ANONIMA VENECIANA dijo...

Vico. Tu reflexiòn tambièn me llevò a a la mia. Nunca tuve un blog, pero si personas con blog a las que escribia y ponia Anonimo, pero no me gustaba. Siempre me gustò dar la cara o por lo menos que se supiera que algo me identificaba, entonces le agreguè Veneciana porque amo Venecia, y al ser mujer el Anonimo pasò a ser Anonima . Por supuesto que abri un perfil, aunque nunca me senti en la necesidad de escribir , si en la de mantener el contacto con los blogs a los que sigo. Un dìa crucè el charco y conoci a Guidai, Lucia . Cass y Fiorella y ellas me bautizaron “ Vene,” y a partir de ahí empezè a poner mi foto y dejar de ser anònima y me siento mejor. Tal vez a algunos no les guste, pero me siento libre y me gusta que lo que digo no sea anònimo. El anonimato no va conmigo.
No sè, para mi sos Vico, y tus historias me encantan porque son de una mujer que ha vivido, que tiene un gato que fuè el que me hizo llegar a escribirte porque yo amo al mio màs que a nadie en el mundo, jajjajajaj y cada vivencia tuya està contada con el corazón en la mano y eso merece el respeto y la admiración, porque vivis , como yo digo…………..como si este fuera el ùltimo dia de nuestra vida y el viento te pegara en la cara para saludarte.
Gracias por todo lo que compartis
Vene

vico dijo...

Ale, la red me ha regalado entre otras cosas tu linda amistad. Estoy segura que en algún lugar en algún tiempo compartiremos un café o un mate. Gracias por haber llegado hasta aquí y darme la oportunidad de sentirme acompañada en una amistad que no sabe de pasaportes ni fronteras. Un abrazo.

Vene, estoy agradecida por tus palabras. Por seguir mis post que son parte de mis vivencias. Por ese amor que tienes a tu felino como yo le tengo al mío. Por lo bueno de poder leer y escribir. Un sincero abrazo para vos también.
Gracias por esar aquí.