martes, 8 de diciembre de 2009

por un antojo

Bebo un sorbo. Aspiro hondo he intento escribir tres oraciones. Las borro. Acaricio al gato, miro de reojo la botella y escribo un párrafo. Lo borro. Nada resulta. Descuelgo la gabardina marrón, me enfundo la bufanda gris, abro la puerta, bajo dos escalones. El frío congela mi rostro y salgo caminar. Camino una cuadra. Es de noche, solo un par de autos dan la vuelta. La polícia estacionada en la esquina espera. Camino, doy vuelta la esquina y entro en la tienda del indú que habla español mejor de lo que yo hablo inglés. Compro otra botella de Ron (Run) y una palta (Avocado-Ahuacate).

Desde ayer tengo antojos de avocado (palta-ahuacate). Los antojos -decía mi mamá, que en paz descanse- son deseos escondidos que sale en forma de caprichos. Decía que no había que hacerle caso a los antojos. Pero mi abuelo -paterno- cuyos 99 años le otorgaban sabiduría suficente como para hacerle caso, decía que los antojos eran necesidades del cuerpo y como tal, debíamos satisfacerlas en el momento. No fuera cosa que al otro día la muerte nos sorprendiera y nos llevara el cuerpo con la necesidad a cuesta.

Por eso mi abuelo-que en paz decanse-comenzó a fumar a sus 90 años. Por un antojo. Y la muerte se los llevó a los 100. Me gustaría saber si a mi abuelo le hubiese gustado conocer Los Ángeles. El jamás subió a un avión pero contaba que de niño su bisabuelo le decía: "un día las vacas van a volar". Y el no creía en esa especie de premonición. Entonces, cuando supo de los aviones que nunca vió de cerca, dijo "mi bisabuelo tenía razón..." Bueno, mi abuelo nunca voló. Mi padre tampoco. Pero yo sí, y a veces me gustaría saber que pensarían ellos de verme aquí después de haber tomado un avión por un antojo.

Llego de nuevo al espacio que me hace de casa. Acaricio el gato.Dejo las botellas sobre el escritorio. Me sirvo otro trago. Guardo la gabardina y la bufanda. Escribo tres párrafos y algo, no los borro.

4 comentarios:

Crazygirl dijo...

De acuerdo con tu abuelo y tu mama....hay q hacerle caso a los antojos....
Es aguacate, querida....
Besos!!!

Vico dijo...

Crazy, bueno, confieso que no siempre sigo las enseñanzas de mi mamá y de mi abuelo. Pero en este caso trato. Gracias por la corrección :)
saludos!

Ada dijo...

Me ha gustado mucho este relato tuyo, quiza porque me ha recordado a mi abuela. Ella no pensaba igual de los antojos, ella mantenia que se comia tres veces al dia y que se comia de lo que habia. Jajajajaja....

Gracias por recordarmela.

vico dijo...

Ada, gracias por leerme y por compartir de tu experiencia personal.
Es bonito recordar.