lunes, 22 de marzo de 2010

Historia de la Pensión Cap. II

Aguantando una bolsa de supermercado en la cabeza con mi mano izquierda y con la derecha cerrando el cuello de mi gabardina, me lancé a una de las cruzadas más repetidas de mi historia personal: demostrar que las lesbianas también somos personas.

Corrí cuatro cuadras casi sin aliento, el atletismo nunca fue lo mío y al llegar a la esquina de Eduardo Acevedo y 18 de julio vi a Silvia bajar del autobús. A pesar de su estado de ánimo y de la horrible noche no se le había olvidado maquillarse. Quizá el maquillaje era para ocultar su pena o tal vez para demostrar que al mal tiempo hay que ponerle buena cara.

Cuando me vió toda mojada, creo le entro una especie de remordimiento.
- No sé por qué se te ocurrió la idea de encontrarnos con esta lluvia.
- Es que me gusta sufrir –y le tomé el brazo para meterme bajo su paraguas.

Caminamos hasta el café más cercano, al lado de la zapatería Monte Cristo.
El café cerraba a la medianoche por lo cual tendríamos dos horas y veinte minutos para poder charlar. Luego del clásico ritual de esperar mil horas para que al mesero se le antoje venir hasta la mesa, de pedir dos cafés, de encender un cigarrillo (por aquel entonces yo pertenecía al gremio de los fumadores) y de hablar del clima, fui directamente al grano.


- ¿Qué era lo que te urgía hablar con alguien?
-¿Siempre sos tan directa?
- No, a veces suelo ser peor.
- No es fácil hablar con la persona que menos esperé hablar.
- Bueno tenés dos opciones, una aceptar que fui la única persona dispuesta que encontraste esta noche y hacer de cuenta que soy el mejor producto que pudiste conseguir para satisfacer tu necesidad, o dos, te levantas de la mesa y seguís sola agobiada con tu historia. Vos elegís, yo mientras me fumo el cigarrillo y me tomo el café.
Haciendo de cuenta que me daba lo mismo que hablara o callara para siempre, me entretuve jugando con mis cigarros, mi encendedor y la cucharita del café.

- Hace dos días que me hice un aborto.

Su frase me congeló la sonrisa. Comenzaba a dudar si yo era la persona indicada para que hablara. ¿Qué sabía yo de abortos? Nada, absolutamente nada. Lo único que tenía claro era que si confesión no me parecía extraña, lo que me extrañaba era que fuese ella quien lo estuviese diciendo. Silvia daba la imagen de las que usan condón o toman pastillas. Claro que en un lapso de dos segundo, recordé que mi amiga Faby me había contado que ni el condón ni las pastillas eran seguro de que una mujer no quedara embarazada. En realidad, la virtud de ser lesbiana, era tener una cosa asegurada: jamás dejaría preñada a una mujer. Así que esa razón siempre había sido lo suficientemente valiosa para no preocuparme en buscar información respecto a temas que le competían solamente a las heterosexuales. ¿Qué debería hacer en esta situación? Opté por escucharla, comprenderla y hacerle sentir que aunque no entendía mucho sobre esas “cosas de mujeres”, le demostraría que para mí ella no era ninguna asesina. Terminé mi análisis en la conclusión que las dos pertenecíamos a la clase de seres rechazados o bien por la religión o bien por la sociedad.

- No es la primera vez que lo hago. Por eso me siento tan mal. No tenés idea de lo que uno pasa. La primera vez tenía 16, ¿te imaginás? ¡Yo siendo madre a los 16!

La cosa se tornó un poquito más confusa. Podía entender que una vez fallara el condón o se olvidara de tomar su pastillita, pero...dos veces...tres veces...Intenté no juzgar de acuerdo a los estúpidos principios que me habían inculcado en la clase de educación sexual del colegio católico. Yo, no era la más indicada de lanzar la primera piedra con todas las veces que tropecé con la misma roca una y otra vez. Y de alguna manera había sido elegida para escuchar esta clase de confesión.
Sin embargo algo en mí se ponía en el plan de: “Esta mujer aborta como por deporte”. “Esto no me cae bien, no estoy segura de aprobar el aborto en estos casos”. “Supongo que si me hubiese contado que estaba embarazada, le hubiese dicho que lo tuviera”.

- ¿Te puedo hacer una pregunta?
- Sí, claro- pude percibir que estaba más relajada.
- ¿ Si te sentiste tan mal la primera vez que abortaste porque lo hiciste dos veces?
- En realidad, esta es la tercera vez. No creas que es algo que me gusta hacerlo, es una experiencia espantosa que no quiero contarte con detalles. Pero las tres veces decidí hacerlo, porque no estoy preparada para criar un hijo. Y supongo pensarás por que no fui responsable y me cuidé más. En realidad me he cuidado, incluso hasta me puse el aparato. Pero tuve que quitarlo porque cada tanto tienes que hacerlo y en ese momento quedé embarazada.

Confieso que no pude preguntar muchas cosas porque me sentí ignorante y confusa. Pero me gustaba saber que al menos, ella había podido desahogarse y sentirse un poco mejor.
Me importaba más hacerle sentir que no era ningún ser despreciable, que alguien podía aceptarla y apreciarla a pesar de.

- ¿Por qué no haz ido a dormir a la pensión?
- Con todo esto que he pasado, he necesitado regresar estos días a casa de mis padres. Y hoy también iré a dormir a su casa. Por cierto deberíamos irnos porque tengo que viajar hasta Colón.
- ¿Puedo decir algo?
- ¡Obvio!
- Después de toda esta confesión, tengo ganas de estar al lado tuyo, en una cama grande, mirando el techo sin hablar...Me voy con vos a la casa de tus padres.
- ¡Estás loca! ¿Y que le voy a decir a mis padres?
- La verdad, que soy una amiga con la cual vivís en la pensión y que la invitaste a su casa para que los conociera.
- Pero...¡ son las doce de la noche! No creo que sea una buena hora para que los conozcas.
- Paga el café que nos vamos juntas.

(La historia continúa)

14 comentarios:

Ale dijo...

Jaja...mmm le erramos!

Hay que estar en esa situación para entender...

Ya que estás subí el tercero!

vico dijo...

Ale, parece que te enganchó la telenovela haha
Pues tendrás que esperar.
Lo que sí es seguro que la historia aún no terminó.

Gracias por leer.

Ale dijo...

Había un programa en Rede Globo (Brasil) que se llamaba "Voçe decide" y te daba posibles finales y vos decidias (mediante voto telefónico)...esto me hace acordar a eso...tengo varios finales en mente jaja ;)

vico dijo...

Ah pero que buena idea!!! por qué no largás aquí los posibles finales que hay en tu cabeza? me interesaría saber...

vico dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anayansi Acevedo dijo...

yo también me quedé atrapada en la historia. Rato que no pasaba por acá...tengo que ponerme al día. Abrazos amiga.

vico dijo...

Anayanci, un gusto leerte! por aquí le seguimos contando historias.
Espero regreses por la tercer parte.

Saludos,

ANONIMA VENECIANA dijo...

Ahhhhhhhhhhhhh, acà si que estoy como Ale, estoy da para muchos finales……… fuiste a la casa y a los padres le pareciste una persona maravillosa y ella te re-descubriò, ya que solamente sentia desprecio por vos y ahí comienza otra historia, o ,,,,,,,,,no sè…….espero la 3 parte…………… yaaaaaaaaaaaaa.
Que lindo lo que hiciste por ella. Eso si es demostrale lo que es un ser humano…… Que lecciòn ¡!!!!!!!
Vene

vico dijo...

Anónima, gracias por el final que te imaginás! veremos como sigue. Me gustó la idea de Ale de que se imaginen como sigue la historia.
Saludos!!

fabi dijo...

che que glamour lo de la bolsa de super en la cabeza jajaaj no podessss!

vico dijo...

Faby, el estilo es lo que cuenta. Usar bolsitas de nylon en la cabeza cuando llueve es más común que un paraguas haha sólo que no lo escriben.

Ale dijo...

Bueno un posible final que tengo en mente es el siguiente:

Las dos caminando por 18 sin hablar, rumbo a su casa. Llegan y los padres la están esperando para cenar...te miran a vos de arriba a abajo y entre dientes le preguntan quien sos...ella dice: "es mi amiga y se quedará a dormir hoy". Se acuestan a mirar el techo hasta que la escuchás llorar...tomás su mano y lográs que se calme hasta que se duerme(n)...(*si se despiertan en algún momento de la noche es cosa de udes ahí no me meto!...se acerca o se aleja de la realidad?...porque tengo otro en mente! jaja

ANONIMA VENECIANA dijo...

Siiiiiiii, coincido con el final de Ale, era otro de los que pensaba, en realidad la continuidad del otro, ja.ja.ja.... Falta mucho para saber como sigue ??????????
Vene

Victoria dijo...

Me encanta esta idea de inventar los finales entre ustedes! muy creativo y divertido.

Bueno hoy les llega la tercer parte porque veo están con ansias de saber como sigue la mini-bloggaynovela.

Gracias Ale y Anónima por la interacción.