jueves, 25 de marzo de 2010

Historias de la pensión. Cap IV

El cuarto donde me asignan a pasar la noche no tiene puerta sino una cortina de tela con flores violeta. La puerta comunica la recámara con la sala. Debo decir que la cama no era muy cómoda que digamos pero siempre he tenido una tendencia a probar camas ajenas.

Cómo todas las noches desde que tengo tres o cuatro años hago mis oraciones mentales a mi ángel de la guarda. Concentrada en mi ritual de cerrar los ojos y enviar mis mensajes a mi más fiel guardian sentí sobre mis labios el roce de otros labios. Sigilosamente, sin provocar el menor de los ruidos, Silvia había entrado a la recamara. Abrí los ojos inmediatamente y su dedo índice se poso en mi boca.

- Shhhhh...Solamente quería devolverte toda la ternura que me haz dado esta noche. Sos un ser increíble, especial. Ouiero pedirte perdón por todo mi destrato. Y quiero decirte que mañana vamos a estar en una cama grande juntas mirando el techo y sin hablar.


Al otro día a la mañana el sol me guiñaba un ojo desde la parada del ómnibus de Colón rumbo al centro de la ciudad. No sabía yo si había soñado el beso o había sido producto de mi volada imaginación. Que de esa siempre me sobraba.
En todo caso no había marihuana de por medio. Y eso me daba cierta tranquilidad.

Silvia, sentada a mi lado como si adivinara mi pensamiento corroboró que la realidad superaba al sueño. Con su cabeza sobre mi hombro dijo que nunca se había sentido tan paz como en esa noche, habló de sus desilusiones amorosas, de sus miedos, de sus dolores internos. De la magia que había descubierto entre las dos.
Confieso que yo estaba un poco confusa. No tenía muy claro si era magia pero lo que estaba despertándose en mi eran una terribles ganas de abrazar aquella mujer que veía tan pequeñita y tan sola. Así que convenimos en que a las siete de la tarde le esperaría a la salida del trabajo y pasaríamos la noche juntas en un hotel de la Ciudad Vieja.

Era de noche y no llovía.
Los hoteles de la Ciudad Vieja en aquel tiempo eran muy mal vistos. Cuna de ladronzuelos, fiolos, prostitutas y travestis callejeros. Pero eso sí, económicos. Y para una bohemia sin empleo fijo y una estudiante de Leyes que trabajaba medio tiempo por las tardes era lo único al alcance de sus bolsillos. Poco le importo entrar por la misma puerta que la “Coneja”, el “Pirulo” y la "Lolita". Sabíamos que el conserje del hotel no nos daría un cuarto con “cama grande” pero dos camas chicas juntas suelen ser la misma versión de la película.

He ahí que aquel cuartito de segunda, con dos camitas destartaladas cumplió la función de paraíso dorado. Ni ella ni yo miramos el techo por mucho rato. Pero si escuchamos la canción de “Pretty Woman” durante toda la noche desde una grabadorcita que me había llevado para ponerle música al momento.

No faltaron los abrazos ni los besos de ternura ni las caricias de amantes en celo. No se olvidó nada aquella noche ni siquiera las lágrimas de viejas tristezas.
Se confabularon complicidades futuras, sueños de compartir una pieza de pensión en pareja, viajes de mochila para el verano y por sobre todo una relación que cambiaría el curso de nuestras vidas.


(La historia no termina aquí)

7 comentarios:

fabi dijo...

los recuerdos estan ahi...el pasado vuelve de vez en cuando, por ahi ya con otro color u el mismo aroma.
Gracias por regalarme la memoria del pasado en comun.
Abrazo

ANONIMA VENECIANA dijo...

Fabi. No te adelantes. Esto es increible, ¡!!!!!!!! Supera todo lo imaginado ¡!!!!!!!! Por favor ¡!!!!!!! No nos hagas esperar mucho. Me imagino esa vuelta en el colectivo, la entrada al hotelucho, las miradas…..como cambiaste su cabeza y sus prejuicios solamente con la ternura que le diste sin esperar nada…………Por favor ¡!!!!!!! Como sigue ¡!!!!!!! Se convirtió en tu gran amor ¿???????
Vene

fabi dijo...

nooooooooooo no voy a decir ni mu..es que a medida que escribe voy acordandome ya mi memoria selectiva habia dejado eso escondido, fueee hace muchoo

maggi dijo...

ahhh me hiciste suspirar con tu historia, lei la primera y ya espero que escribas la proxima parte, no nos hagas esperar muxo...
saludos!!!

Victoria dijo...

fabi, el pasado encierra una riqueza incomensurable. Gracias por leer recuerdos.

Anonima, haha me da gracia tu inquietud por saber el final de la historia. Ya viene, ya viene.

Maggi, si, lo bueno es leer desde el comienzo para no perder detalle.

Saluditos a todas.

Ale dijo...

Ah bueno!...me ausento unas hrs y esto se pone buenoooo!....
Conta o final mia filha! contaaa!

vico dijo...

Ale, humm tendrá que esperar. Capaz mañana encuentra el cap V.